Promesas incumplidas

Me considero un hombre de palabra. Salvo en el parchís, cuando digo algo, lo hago. Hoy, sin embargo, he incumplido una promesa: he salido a correr.

Seis meses sin hacer deporte eran demasiados. Exteriormente no se nota mucho. Sigo en mis 70-72 kilos, mi peso ideal, aunque una ligera curva, símbolo de la felicidad dicen, empieza a insinuarse.

El resultado ha sido lamentable. Ha confirmado lo que ya intuía: ahora mismo soy un despojo humano. Cuando estaba en el colegio, tuve un tiempo la mejor marca en las pruebas de 80 y 250 metros de mi clase, hacía deporte diariamente y estaba en gran forma. Durante la carrera, el ritmo descendió, pero algún partido de fútbol semanal siempre caía. El año pasado, lo de vestirme de corto fue algo ocasional, pero aun así, conservaba la forma. Este curso, aparte de un fallido partido de pádel, no me había enfundado camiseta, pantaloneta (sí, en Pamplona decimos pantaloneta) y zapatillas. Por eso, y únicamente por eso, he salido hoy a correr.

Casi 10 kilómetros en una hora es un registro lamentable. Lo sé. Pero no doy para más. Eso sí, he parado a estirar un rato y a disfrutar del reconfortante sol. Y no me avergüenzo por reconocer que, en los momentos de flaqueza, he continuado por la música que estaba escuchando. Correr sin música, esa utopía.

El último cuarto de recorrido, después de haber andado un rato, he decidido echar el resto y correr a buen ritmo hasta el portal de casa. Con el viejo truco de “va, si corro esto que me queda, seguro que…”. Y nada, ahora a esperar que se cumpla eso que he deseado.

De todas formas, y a pesar de las agujetas que tendré mañana, he disfrutado de la horita de footing. He visto ciclistas, un partido de fútbol, hombres-trucha (concepto inventado hace años que hace referencia a los abuelos que pasean sin camiseta), motivados que corrían como si la vida les fuera en ello, a un profesor del colegio, abueletes haciendo ejercicio en los aparatos esos que están en plena calle…

No sé si repetiré. Ahora mismo diría que no, pero porque estoy destrozado. Espero no tener que salir otra vez, ya que eso significará que he vuelto al circuito deportivo, pero quién sabe…

Mira que tenía grandes temazos en el móvil, pero el tramo donde mejor he corrido ha coincidido con esta canción:

Anuncios

2 comentarios en “Promesas incumplidas

  1. jaja, prepárate para las agujetas, sí. Pero el truco está en que repitas la carrera dentro de 2-3 días, y poco a poco mejorarás. Esos 5 kms. los recorrerás en 25 mins. O en menos.

    • Estaba tan reventado que no sabía ni lo que escribía. 5 km fueron los de ida… pero también hubo vuelta!! Así que fueron casi 10 km en una hora, un registro bastante más digno. Aun así, la sensación mientras corría era de reventación total.

      Y las agujetas están, pero me las esperaba peores. Se ve que el agua con azúcar hizo algo de efecto…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s